13/11/07

él


Hizo sus maletas y se fue, de todas formas era la casa de él y los muebles de él. Si tan solo hubiese dicho algo, o quizás no hubiese dicho nada cuando dijo demasiadas cosas ella no hubiese llenado sus tres maletas para largarse. En una de sus maletas ellas dejó los cigarros, al salir de la casa necesito de uno: sacó la ropa, los libros hasta que por fin los encontró. Caminó, y antes de doblar la esquina dio una última mirada a aquella casa llena de recuerdos y se despidió con un suspiro. Caminó dos cuadras y se sentó en la vereda, la tenía para ella sola, en la madrugada no anda mucha gente en la calle. Fumó y lloró. Se canso. Hace mucho tiempo ya que se había cansado. Se secó la cara, respiró. Saco el celular. Llamó, y en su cara apareció una sonrisa, terminó su llamada. Se levanto, respiró, y lanzó el teléfono, de todas formas era de él. Yo sigo sin saber a quién llamó.

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