Le apuesto mi alma al fracaso, al dolor, a la frustración. cada día ocurre lo mismo, pero finalmente lo hago con gusto, pues apuesto sabiendo que hago lo que siempre he soñado, si no fuera por eso, no lo haría. Mi pasión me hace no tenerle miedo a ese diablo que sin pensarlo te hala de los pies y te sucumbe en lo rojo. no le temo, tengo las mejores armas, esas que hasta ahora no me han fallado, el amor y el trabajo. siempre me han llevado a buen puerto, me han hecho ganar. Nuevamente, está en el aire girando mi moneda, y que sea lo que sea.
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